Monday, May 22, 2017

Estudiantes premiados junto a las principales autoridades de la UMSA.

Autoridades de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA) hicieron la entrega de premios a los tres proyectos ganadores de la I Feria de Ciencias, Ingeniería y Tecnología de la Facultad de Ingeniería, en la que participaron alumnos del último curso de las carreras que allí se imparten.

Los premios, valorados en una dotación económica de 10.000 bolivianos para el primer grupo ganador, de 5.000 para el segundo y de 2.500 para el autor del tercer proyecto fueron entregados durante un acto en la universidad, que contó con la presencia de las principales autoridades de la UMSA, de docentes y de estudiantes.

"Hemos querido darle un reconocimiento a los alumnos por el trabajo que realizan y por el tiempo que le dedican, además de los materiales que utilizan, que a veces es difícil de financiar”, expresó el decano de la Facultad de Ingeniería, Miguel Ángel Calla.

Los proyectos finalistas de la feria fueron seleccionados por su "calidad” y su "innovación”, según explicó el rector de la UMSA, Waldo Albarracín, quien, además, destacó la "brillantez” de los jóvenes universitarios, cuyos proyectos ya han traspasado las fronteras de la universidad y están en proceso de industrialización.

"Con esto la Facultad de Ingeniería de la Universidad Mayor de San Andrés está dando muestras de que puede cumplir el rol que está esperando la sociedad: que den solución a los problemas cotidianos que tiene y además que pueda innovar y crear tecnología que contribuya también al desarrollo nacional”, manifestó Albarracín.

Proyectos ganadores

En primer lugar se hizo entrega del tercer premio al proyecto "Ingeniería de Ferrofluidos”, desarrollado por el estudiante Luis Diego Rojas, de la carrera de Ingeniería Petrolera. Según explicó Rojas, el trabajo fue diseñado "principalmente para favorecer a diferentes áreas de la industria, sobre todo nacional” y tiene tres aplicaciones: la limpieza de derrames de hidrocarburos, la cual permite reutilizar el material que ha sido retirado del agua; un sistema de enfriamiento que no requiere de energía adicional ; y, por último, un sistema de aislación sísmica que puede ser empleado en estructuras civiles o mecánicas.

Rojas recibió el premio de la mano del primer ejecutivo de la Organización de Estudiantes de Ingeniería (OEI), Adelio Chávez.

El segundo proyecto galardonado fue "Ultrafiltración con energía solar fotovoltaica para mejorar la salud en comunidades rurales mediante la producción de agua bebible microbiológicamente segura en centros educativos”, llevado a cabo por Lizzet Paola Callejas, Joaquín Chila, Luis Alberto Condori y Gracia Valeria Ugarte, todos ellos estudiantes de la carrera de Ingeniería Química, Alimentos y Ambiental.

El trabajo pone el foco en un problema "urgente” en Bolivia, como es la falta de acceso a agua potable en las zonas rurales. Con esta visión, los estudiantes desarrollaron un prototipo de un equipo que supera los problemas que tienen los sistemas convencionales de potabilización de agua y que permite determinar los parámetros más importantes y comprobar la reducción de microorganismos.

Este proyecto, que ya ha sido presentado en otras ferias como la Cumbre Ambiental de Estudiantes de Latinoamérica o el Grupo Mundial de Emprendedores, cuenta con un diseño a escala piloto y está buscando financiación para ser implementado en alguna comunidad del país.

Los jóvenes recibieron el premio de un cheque de 5.000 bolivianos por parte del vicedecano de la Facultad, Alejandro Mayori.

El primer premio fue para el proyecto "Diseño y construcción de una silla de ruedas con bipedestación eléctrica con múltiples opciones de control” , que tiene por objeto brindar una solución a aquellas personas que sufren problemas de discapacidad, ofreciéndoles una silla que les permita ser controlada de múltiples maneras: a través de una aplicación, por voz, de forma manual o por ondas cerebrales. Este último mecanismo funciona a través de un lector de ondas que puede captar lo que la persona piensa. Además, el diseño de la silla cuenta con un sistema de protección a base de sensores para evitar que la persona sufra accidentes mientras la maneja.

"El siguiente avance en la silla es crear una base de datos y poder ver la conexión, la ubicación, el ritmo cardiaco de la persona, su temperatura, en qué lugar está, así como un sistema que permita a todas las personas con discapacidad conectarse al sistema y estar en un grupo”, explicó Eloy Cristian Yapuchura, que recibió el premio de parte del decano de la facultad, Miguel Ángel Calla, en representación de todo su equipo. El resto de componentes, Álvaro Flores y Rosina García, no pudieron estar presentes en el acto por encontrarse en Colombia presentando este mismo proyecto en el mundial de robótica RoboRave, que tuvo lugar la pasada semana en la ciudad de Medellín.

Yapuchura, quien se mostró "muy feliz” y "agradecido con Dios” por esta oportunidad, explicó a Inversión que el proyecto fue financiado con los ahorros de todos los componentes del grupo, algo que al principio provocó un cierto "recelo” por la incertidumbre que eso suponía.

"Al comienzo fue con un poco de recelo porque teníamos la incertidumbre de si iba a funcionar, pues era mucho dinero, pero al final ya comenzamos y decidimos que si íbamos a hacerlo, lo teníamos que hacer bien, y ahí fue cuando decidimos dar todo lo que teníamos”, expresó emocionado.

El acto concluyó con la entrega de un reconocimiento por parte del rector al creador de las puertas automáticas para minibuses Yuri Valeriano, por su contribución a la sociedad paceña gracias a su "capacidad de mecánico que ha ido aprendiendo en la vida”.

Albarracín invitó a todos los estudiantes de la Facultad de Ingeniería a participar de la segunda edición de la feria, que tendrá lugar el 14 de octubre.

No comments:

Post a Comment